Un insólito incidente mantiene en alerta a una entidad bancaria luego de que un trabajador despedido presuntamente borrara cientos de registros de clientes antes de abandonar definitivamente la institución. Según versiones internas, el exempleado aún conservaba acceso activo a los sistemas del banco, lo que le permitió eliminar antecedentes relacionados con créditos, préstamos y morosidades.
La situación habría generado un grave problema operativo y legal para la entidad financiera, que ahora intenta recuperar la información eliminada y esclarecer por qué los accesos no fueron bloqueados de manera oportuna. El hecho también ha puesto en entredicho los protocolos de seguridad informática y de desvinculación de personal.
En redes sociales, el caso se viralizó rápidamente y el protagonista fue apodado como el “Robin Hood mexicano financiero”, debido a que numerosos deudores habrían resultado beneficiados. Mientras tanto, las autoridades ya iniciaron una investigación para determinar responsabilidades, en un caso que deja como advertencia los riesgos de una gestión deficiente de accesos internos.





