Jóvenes profesionales se integran al hospital local con el desafío de acercar la atención a más de 40 mil personas.
Con entusiasmo, expectativas y un fuerte sentido de vocación, el Hospital de Chimbarongo recibió a dos nuevos médicos en Etapa de Destinación y Formación (EDF), quienes comienzan un camino marcado por el aprendizaje, el servicio y el vínculo con la comunidad.
Se trata de los doctores Emiliana Jesús Vizcaya Soto y Felipe Enrique Paredes Aravena, quienes llegan a integrarse a un equipo que diariamente responde a las necesidades de salud de miles de personas, muchas veces en contextos de alta demanda.
Para el equipo del hospital, la incorporación de nuevos médicos no es solo un refuerzo clínico, sino también una oportunidad para seguir humanizando la atención. Así lo expresó el director médico, Dr. Vicente Muñoz:
“Es una gran noticia recibir a médicos jóvenes, con energía y ganas de aportar. En una comuna como Chimbarongo, donde atendemos a cerca de 40 mil habitantes y con alta demanda en urgencia, su llegada se traduce directamente en más apoyo para nuestros pacientes”.
Conocer, aprender y devolver
Desde su experiencia personal, la doctora Emiliana Vizcaya comparte el sentido profundo de esta etapa:
“Para mí es una oportunidad de crecer, de conocer el país y también de devolver lo que he aprendido. Salir de Santiago y llegar a Chimbarongo es abrirse a nuevas realidades y conectar con las personas desde otro lugar”.
Quedarse para aportar
En el caso del doctor Felipe Paredes, su decisión tiene un fuerte componente territorial. Formado en la región, optó por quedarse y aportar desde su propio entorno:
“Quise quedarme en O’Higgins, proyectarme acá y seguir creciendo como médico en la región. Esta etapa no solo me permitirá mejorar mis habilidades, sino también integrarme a la comunidad, conocer sus historias y aportar desde ahí”.
Su mirada refleja el espíritu del programa EDF: profesionales que no solo atienden, sino que se involucran, escuchan y construyen salud junto a las personas.
Más que médicos, parte de la comunidad
La llegada de estos nuevos profesionales marca el inicio de una etapa donde la medicina se vive desde la cercanía, el compromiso y el trabajo en equipo.
En Chimbarongo, su presencia no solo se traducirá en más atenciones, sino también en más acompañamiento, más escucha y más oportunidades de construir una salud pública con rostro humano.





