Una hembra puma llamada Mirtha y su cachorro, Soledad, fueron registrados mientras se desplazaban por los paisajes de estepa y mesetas del noroeste de Santa Cruz, en la Patagonia argentina.
El registro forma parte del monitoreo que se realiza a esta especie, con el objetivo de conocer mejor sus desplazamientos, distribución y formas de supervivencia en un territorio marcado por condiciones naturales exigentes.
La imagen muestra a ambos ejemplares moviéndose entre formaciones de tierra erosionada, un ambiente característico de la zona patagónica. Este tipo de observaciones permite obtener información valiosa sobre el comportamiento de los pumas y su adaptación al entorno.
El seguimiento de estos animales es clave para fortalecer las acciones de conservación y comprender la importancia que cumple el puma dentro del equilibrio natural de los ecosistemas australes.



