El 5 de febrero de 1949, en Viña del Mar, el caballo Huaso junto al capitán Alberto Larraguibel protagonizaron una de las mayores hazañas del deporte ecuestre mundial. En aquella jornada histórica, la dupla chilena logró un salto de 2,47 metros, estableciendo un récord que hasta hoy permanece imbatido.
La marca alcanzada no solo significó un hito para Chile, sino que también posicionó al país en la historia del salto ecuestre internacional. Desde entonces, ningún jinete junto a su caballo ha logrado superar esa altura en una competencia oficial.
A más de siete décadas del acontecimiento, el récord de Huaso y Larraguibel continúa siendo motivo de orgullo nacional y un referente del deporte chileno, recordando una hazaña que trascendió fronteras y generaciones.




