La intensidad de un tornado se puede determinar mediante la Escala Fujita Mejorada (EF), un sistema que evalúa los daños que deja a su paso para estimar la velocidad de sus vientos. La clasificación requiere analizar sus efectos en terreno; el tamaño o la apariencia del embudo no bastan para establecer su categoría.
Según el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, esta escala comenzó a utilizarse en ese país en febrero de 2007 y contempla seis niveles, desde EF0 hasta EF5. Para asignarlos, los especialistas examinan los daños en distintos tipos de construcciones y árboles, considerando también las características de las estructuras afectadas. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional.
Las categorías más bajas corresponden a daños de menor intensidad, mientras que las superiores representan una destrucción creciente. En el extremo se encuentra EF5, asociado a vientos estimados superiores a 322 kilómetros por hora. Fuente: NOAA.
Las velocidades asignadas son estimaciones derivadas de los daños observados, por lo que no equivalen necesariamente a una medición directa del viento durante el fenómeno. Esta distinción permite comprender por qué la clasificación de un tornado necesita una evaluación técnica.
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Canillitas.cl




