Estudio científico logra recuperación parcial de visión en paciente ciego mediante estimulación cerebral

Rancagua, Chile
Cargando…
--°C

Un innovador avance en neurociencia abre nuevas posibilidades para el tratamiento de la ceguera. Científicos de la Universidad Miguel Hernández de Elche, España, lograron que un paciente que perdió la visión recuperara parcialmente la capacidad de percibir su entorno, tras participar en un estudio experimental con estimulación cerebral.

El protagonista del estudio es Miguel Terol, quien quedó ciego en 2018 debido a un daño en el nervio óptico. Como parte de la investigación, los especialistas le implantaron de forma temporal —durante seis meses— un sistema compuesto por 100 microelectrodos en la corteza visual del cerebro, con el objetivo de probar el funcionamiento de una prótesis neuronal.

Resultados inesperados

Lo que sorprendió al equipo científico fue que, apenas dos días después de la intervención, el paciente comenzó a percibir luces, movimientos, formas, objetos e incluso letras de gran tamaño, sin que el dispositivo estuviera activado. Este fenómeno generó un gran interés en la comunidad médica, ya que sugiere que la intervención pudo haber reactivado funciones cerebrales que se consideraban inactivas.

Tras retirar el implante, los avances no desaparecieron. Según el seguimiento clínico, tres años después del procedimiento, Terol mantiene la capacidad de distinguir sombras, movimientos y formas básicas.

Plasticidad cerebral: una nueva esperanza

Los resultados fueron publicados en la revista científica Brain Communications (2026) y plantean que la estimulación cerebral podría haber reactivado circuitos neuronales o estimulado procesos de plasticidad cerebral, que permiten al cerebro reorganizarse y recuperar funciones perdidas.

Los investigadores aclaran que el paciente no ha recuperado una visión completa; sin embargo, el caso representa un avance relevante en el desarrollo de tecnologías neuronales aplicadas a la rehabilitación visual.

Un camino prometedor para la medicina

Este descubrimiento refuerza la investigación en interfaces cerebro-computador y abre nuevas posibilidades para el tratamiento de personas con daño en el nervio óptico u otras afecciones visuales severas. Aunque aún se requieren más estudios y pruebas clínicas, el caso es considerado un hito que podría marcar el futuro de las terapias neurológicas.

Menú