Uno de los íconos patrimoniales más desconocidos de la capital chilena volvió a encenderse esta semana, sorprendiendo a cientos de santiaguinos que transitaban por la ribera del río Mapocho. Se trata del histórico “Faro Verde del Mapocho”, también conocido como “Faro Kilómetro 0”, una estructura ubicada en Plaza Arturo Prat que permaneció apagada durante más de 40 años y que hoy vuelve a cobrar vida como símbolo urbano y patrimonial de Santiago.
El encendido del faro fue registrado y difundido ampliamente en redes sociales, generando inmediata reacción entre usuarios que desconocían la existencia de esta singular construcción en pleno centro de la ciudad. La estructura, levantada junto al río Mapocho, forma parte de un conjunto histórico vinculado a la memoria marítima y urbana de la capital, convirtiéndose con el paso del tiempo en una pieza arquitectónica casi olvidada por las nuevas generaciones.
El llamado “Faro Verde” posee un importante valor simbólico, ya que durante décadas funcionó como punto de referencia visual y urbana dentro del sector céntrico de Santiago. Su reapertura y reactivación lumínica forman parte de una serie de iniciativas orientadas a rescatar espacios patrimoniales y revitalizar sectores históricos de la capital, especialmente aquellos relacionados con el patrimonio público y cultural.
Vecinos y transeúntes destacaron el impacto visual que genera el monumento iluminado durante la noche, señalando que aporta identidad y un nuevo atractivo al entorno ribereño del Mapocho. En redes sociales, numerosos usuarios valoraron la recuperación del lugar, calificándolo como un “tesoro oculto” de Santiago y destacando la importancia de preservar este tipo de estructuras históricas.
El retorno del Faro Kilómetro 0 también abre el debate sobre la recuperación de otros espacios patrimoniales olvidados en la ciudad. Expertos en urbanismo y conservación han señalado en reiteradas ocasiones la necesidad de fortalecer proyectos que rescaten la memoria arquitectónica de Santiago, integrando elementos históricos al paisaje moderno de la capital.
Con su luz nuevamente encendida, el Faro Verde del Mapocho vuelve a convertirse en un punto de encuentro visual y simbólico para la ciudad, recordando parte de la historia urbana de Santiago y demostrando cómo el patrimonio puede recuperar protagonismo en medio del crecimiento metropolitano.



