La exalta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos fue distinguida por su trayectoria en la promoción de la paz, el derecho internacional y la lucha contra los crímenes de guerra.
Este viernes 9 de octubre, el Comité Noruego del Nobel anunció que la jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, de 85 años, es la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2026, en reconocimiento a su extensa trayectoria en la defensa de los derechos humanos, el fortalecimiento de la justicia internacional y la promoción de mecanismos legales para resolver conflictos.
Nacida en Durban, Sudáfrica, en 1941, Pillay desarrolló su carrera durante el régimen del apartheid, enfrentando las políticas de segregación racial que marcaron profundamente a su país. Desde sus primeros años como abogada, participó en la defensa de personas perseguidas por motivos políticos, entre ellas Nelson Mandela, convirtiéndose posteriormente en una destacada figura del derecho internacional.
A lo largo de su trayectoria ocupó importantes responsabilidades, entre ellas magistrada del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, jueza de la Corte Penal Internacional y alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014. Su trabajo contribuyó al desarrollo de principios jurídicos fundamentales para perseguir delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio, incluyendo el reconocimiento de la violencia sexual como una herramienta utilizada en estos crímenes.
En los últimos años, Pillay también encabezó una comisión independiente de investigación de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados. En septiembre de 2025, dicha comisión concluyó que Israel había cometido genocidio en la Franja de Gaza, una conclusión rechazada por el Gobierno israelí. Su participación en investigaciones internacionales ha situado su trabajo en el centro de importantes debates sobre responsabilidad de los Estados y protección de la población civil.
El Comité Noruego del Nobel fundamentó su decisión en la contribución de Pillay al fortalecimiento de un orden jurídico internacional capaz de exigir responsabilidades a los responsables de graves violaciones de los derechos humanos. El reconocimiento llega en un escenario mundial marcado por conflictos armados, tensiones diplomáticas y cuestionamientos a la eficacia de las instituciones encargadas de garantizar la paz.
La distinción está acompañada de un premio de 12 millones de coronas suecas y será entregada oficialmente el próximo 10 de diciembre en Oslo, Noruega. Con este reconocimiento, el Nobel de la Paz 2026 vuelve a poner en el centro del debate internacional la importancia de la justicia, el respeto a la dignidad humana y el derecho como instrumentos fundamentales para construir sociedades más pacíficas.




