La estudiante de Astronomía de la Universidad Católica Sofía Maturana Toro se prepara para participar en una experiencia internacional que la llevará a vivir durante dos semanas bajo condiciones similares a las que podrían enfrentar astronautas en futuras misiones a la Luna o Marte.
La joven de 21 años viajará en diciembre hasta Piła, al norte de Polonia, para integrarse a una misión análoga en la base científica LunAres, instalación diseñada para desarrollar simulaciones de exploración espacial y estudiar cómo se desenvuelven las tripulaciones en condiciones de aislamiento. La experiencia se desarrollará entre el 2 y el 19 de diciembre de 2026.
Durante la misión, Maturana convivirá con otros cinco participantes de distintas nacionalidades, conformando una tripulación de seis personas que deberá trabajar y comunicarse principalmente en inglés. Durante cerca de dos semanas permanecerán aislados del exterior, recreando parte de la rutina que podría enfrentar una tripulación destinada a una futura base espacial.
Las jornadas incluirán investigaciones científicas, trabajos de laboratorio, actividad física, tareas de mantenimiento y distintas evaluaciones relacionadas con el comportamiento humano en condiciones de aislamiento y convivencia prolongada.
Entre las actividades contempladas se encuentran las denominadas EVAs o actividades extravehiculares, en las que los participantes utilizan trajes especiales para salir del hábitat y desarrollar tareas similares a las que podrían realizar astronautas en la superficie de la Luna o Marte.
Según explicó Maturana, durante estas actividades también se pueden realizar pruebas con rovers, vehículos diseñados para desplazarse sobre superficies planetarias, además de obtener muestras geológicas y poner a prueba distintos procedimientos científicos y tecnológicos.
La base cuenta además con espacios destinados a investigaciones en áreas como biología, cultivos, electrónica, robótica y salud, demostrando el carácter interdisciplinario que tiene actualmente la exploración espacial.
Sofía Maturana cursa actualmente tercer año de Astronomía y explicó que conoce este tipo de misiones desde sus años escolares. Durante 2026 comenzó a investigar distintas alternativas internacionales hasta encontrar el programa desarrollado en Polonia, al que postuló mediante internet antes de participar en una entrevista de selección.
Para la estudiante, esta experiencia representa el inicio de un camino que espera seguir desarrollando en los próximos años. Su aspiración es continuar vinculada a proyectos de exploración espacial y, eventualmente, poder participar directamente en una misión fuera de la Tierra.
La experiencia en Polonia también podría convertirse en un punto de partida para impulsar iniciativas similares en Chile. Maturana considera que el norte del país reúne características especialmente favorables para desarrollar simulaciones vinculadas con la exploración planetaria.
En ese sentido, destacó las condiciones del desierto de Atacama como un posible escenario para futuras misiones análogas, aprovechando sus características extremas y su similitud con determinados ambientes que pueden encontrarse en la Luna o Marte.
La estudiante espera que en el futuro este tipo de experiencias puedan realizarse también en territorio nacional, permitiendo que jóvenes, científicos y profesionales chilenos participen directamente en proyectos relacionados con el desarrollo de tecnología y exploración espacial.
“El espacio es el futuro y lo tenemos que construir todos juntos”, sostuvo Maturana, destacando además la importancia de motivar a nuevas generaciones a involucrarse en la ciencia y en los desafíos que marcarán las próximas etapas de la exploración humana del espacio.




