Una colisión entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz, provincia de Córdoba (España), ha dejado al menos 40 personas fallecidas y más de 120 heridas, de las cuales al menos 12 siguen en estado grave en unidades de cuidados intensivos, según autoridades españolas. El accidente, ocurrido alrededor de las 19:45 hora local, involucró a un tren de la compañía Iryo que descarriló y colisionó frontalmente con un tren Alvia proveniente de Huelva, en uno de los siniestros ferroviarios más graves del país en años.
Equipos de emergencia completaron las tareas de rescate en la zona del accidente y continúan trabajando en la identificación de víctimas, mientras las autoridades han iniciado el levantamiento de los cuerpos de los fallecidos. El Gobierno español ha declarado tres días de luto oficial y desplegado maquinaria pesada para acceder a los vagones más dañados.
Las causas del choque aún se están investigando; una posible rotura en la vía férrea ha sido identificada como punto de atención en las pesquisas, aunque no está claro si fue la causa o consecuencia del accidente.
Accidente y cifras principales
El siniestro se produjo la tarde del 18 de enero de 2026 en Adamuz cuando un tren de alta velocidad que viajaba desde Málaga hacia Madrid descarriló y se estrelló contra un tren que circulaba en sentido contrario. Los dos convoyes transportaban en total 484 pasajeros. Hasta el momento, se han confirmado 40 fallecidos y más de 120 heridos, con un número significativo de víctimas en estado crítico en hospitales de la región.
Operativo de rescate y estado actual
Las labores de rescate terminaron oficialmente, y equipos forenses han trasladado los cuerpos recuperados al Instituto Medicina Legal de Córdoba para su identificación. Varias decenas de heridos permanecen hospitalizados.
Reacciones institucionales
El Gobierno ha decretado tres días de duelo nacional, con banderas a media asta y actividades oficiales reducidas. El presidente del Gobierno y el ministro de Transportes han prometido una investigación exhaustiva para esclarecer responsabilidades y prevenir accidentes futuros.
Investigación preliminar
Las primeras inspecciones técnicas señalan una posible falla en una junta de vía como elemento clave a estudiar, aunque las autoridades no han confirmado aún si esto fue el origen del descarrilamiento. Ambas unidades de tren circulaban dentro de los límites de velocidad permitidos al momento del accidente.
Impacto social y contexto histórico
Este accidente ha sido calificado como uno de los más graves en el sistema ferroviario español desde la tragedia de Santiago de Compostela en 2013 y ha generado un amplio debate sobre la seguridad en la red de alta velocidad del país.





